El masaje sueco se basa en la combinación de cinco pasos fundamentales que producen los efectos de la eliminación de las toxinas acumuladas por la tensión en los músculos, la mejora de la circulación sanguínea y, por lo tanto, la oxigenación de los tejidos. Todo esto produce eficiencia muscular y relajación que contribuyen al bienestar psíquico y a la reducción del estrés.